arte, cultura — 30 Mayo, 2011 at 11:24

El arte de ser artista

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Lo que está socialmente considerado como un camino para escogidos, lleno de glamour y de talento, en la práctica representa un forma de vida donde el trabajo y la fuerza vital que proporciona la convicción son imprescindibles. Muchxs lo intentan, sólo unxs pocos lo consiguen, algunxs con apoyos, otrxs con esfuerzo y conocimiento. Esto último es lo que le sucede a la artista plástica asturiana Verónica G. Ardura.

Preludio

Bajo el esperado sol de mayo, el cabello liso y fuerte y las líneas que definen el rostro de Verónica G. Ardura (Gijón, 1976) se difuminan, dejando el camino abierto a sus gestos a veces cálidos, a veces penetrantes y a la intensa luz que brilla en sus ojos.

Le pregunto como empezó todo, y en un instante se instala en sus cuatro años cuando vivía en Bélgica, y una prima de diecisiete dibujaba para ella mientras le contaba cosas… “se me despertó un mundo” sonríe “descubrí la posibilidad de crear a través de la pintura”.

Después vinieron los tebeos, todavía recuerda “Bob et Bobette”, y más tarde la literatura “siempre me han acompañado, como formas de viajar y de estimular la imaginación”.

A los trece ya lo tenía tan claro que se apuntó a unas clases de pintura al oleo para adultos y “a partir de ahí fue todo una línea recta”. Por aquel entonces su familia había regresado a Asturias. “El hecho de tener que salir fuera a estudiar, ya que aquí no había (sigue sin haber) Facultad de Bellas Artes, era un estímulo añadido”.

Mundos que habitan en su mundo

“Me interesan aquellos creadores en los que se fusiona quehacer artístico y vital. Por ejemplo Louis Bourgeoise. La coherencia y la verdad que encuentro en la obra ha de estar presente también en lo que son como personas. El arte y la vida para mí difícilmente pueden desvincularse”.

El trabajo de Bourgoise aparentemente poco o nada tienen que ver en principio con el de García Ardura. Pero comparten lugares comunes evidentes, la capacidad que ambas han demostrado para reinventarse a sí mismas, y la audacia al traspasar los límites de un espacio en el que, como en tantos otros, los hombres han sido siempre mayoría.

Pieza de la exposición "Habitar la Pared"

De Richard Serra le interesa su uso del “lenguaje”, el discurso que realiza sobre el arte y el simbolismo minimalista de su escultura. No parece casual su mención pues la palabra tiene un peso específico en la obra de esta asturiana crecida en Bélgica. Sea porque introduce textos en el cuerpo mismo de sus exposiciones, como así lo hizo en su penúltima exposición “Habitar la pared”, o por el título que les da, creando un sólido vínculo entre el mensaje visual y el verbal. Más que para superponerlos, para retroalimentarlos.

Si la influencia de la escultura contemporánea puede servir en parte para interpretar la obra, que estos días viste las paredes del Colegio de Abogados de Oviedo bajo el nombre de “Interacciones“, la pintura de artistas como Rothko ilumina factores reveladores. No sólo en lo personal por el carácter activista que ambos desarrollan en sus vidas privadas, sino porque como el creador de los famosos “Colour Painting Fields”, somete al observador a la imagen desnuda de referencias que puedan asistirlo con algún tipo de significado. Se trata de contemplación en estado puro para establecer con la mirada un diálogo de cuya traducción directa sólo se puede encargar el alma.

Pieza de la exposición "Interacciones"

Hablando del territorio de lo abstracto, a la memoria de Verónica se acerca la figura del polémico pintor y escultor neoexpresionista alemán Kiefer, destacado exponente de la pintura matérica, junto a otro de sus iconos y pioneros de esta corriente, Dubuffet. Con el primero el parentesco en lo formal puede residir en parte, en la tendencia a gamas cromáticas casi monocromas que a veces se asemejan a heridas, en lo simbólico y en lo real. En lo vital el vínculo es tan nuclear como la claridad y la naturalidad con la que ambos desde un principio supieron que querían ser artistas.

Jean Dubuffet
Jean Dubuffet

Con el segundo la empatía es tan acentuada como la pasión y el compromiso que ambos demuestran por lo social. Y eso se traduce en mirada detenida hacia la expresión libre de normas estéticas, de la que unos son más capaces que otros por su situación de marginalidad o inconsciencia. Así Dubuffet, creador del “Art Brut“, se fijaría en la creación de lxs pacientes mentales, prisionerxs y niñxs. Así ella se acercaría en 2002 a la cárcel de Villabona para impartir un curso de expresión y creación.

Su sonrisa a estas alturas es amplia y generosa, como la de una niña traviesa que acaba de esconder esa pelota con la que todos esperaban jugar sin haber hecho antes los deberes. No en vano es en la actualidad, sin abandonar su quehacer en la creación, profesora de Dibujo Artístico, Ilustración y Fundamentos de la Creatividad en la Universidad Camilo José Cela de Oviedo.

En el fluir de ese caudal de referencias que le he pedido, no olvida otras obras inmensas y más próximas… “Tapies ha realizado una labor de reflexión sobre el arte contemporáneo y la abstracción muy importante. También Antonio Saura”. Casualmente ambos herederos directos del Arte Informal en España, madre de todas las expresiones posteriores a las que este artículo ha hecho referencia y de otras que no caben en este historia.

En lo que refiere a Tapies también será eco de la sensibilidad surgida la segunda Guerra Mundial. Tamnién lo hace introduciendo precisamente la materia como parte esencial de su trabajo, para detonar la alquimia en quienes contemplan el resultado de su faena. Como todos los anteriores ha estado inevitablemente marcado por la historia vivida y el compromiso político, que en su caso ha tenido diversas derivas, entre las que destaca, y en esto se cruza con Ardura, una notable empatía hacia la cultura oriental. En palabras del crítico Luis Feas, ya que “su concepción artística tiene que ver con una cierta interiorización del paisaje a la manera oriental”.

Entorno Creativo

“Para bien y para mal, existe mucha gente en Asturias con capacidad de plantear proyectos que no encuentran cauce si no es de forma puntual, a través de exposiciones”.

Tiene muy claro que para alcanzar las deseables sinergias que dinamicen el tejido cultural “es necesaria una unión que favorezca la acción y los lazos entre disciplinas; falta frescura, movimiento y ebullición”.

Considera en este sentido que instituciones como la Asociación de Artistas Plásticos de Asturias es un ente anquilosado que no representa a los artistas emergentes.

Le pregunto sobre los nuevos contenedores de arte en la región como el Centro de Arte y Creación Industrial y me responde con una nueva pregunta. “¿Por qué no está fluyendo la actividad en él? Porque está de espaldas al arte contemporáneo asturiano. Se rige por la norma provinciana de que todo cuanto viene de fuera siempre es mejor. La escasa repercusión que han tenido los contenidos de calidad que han circulado por el Centro de Arte debe hacerles reflexionar”.

Como artista y ciudadana con perspectiva internacional, que visita y disfruta con regularidad de centros en Europa como el George Pompidou, se lamenta de que instalaciones como las de Laboral no sean gestionadas con una filosofía más constructiva y democrática, de modo que mucha gente se pueda beneficiar.

Presente continuo

Últimamente a le seduce y le ocupa la idea de unir disciplinas.  Reconoce en “Habitar la pared” un punto de inflexión en su búsqueda… “en esta exposición traté de unir partes de mí. Pared como soporte y como espacio parlante, en otras palabras, discurso poético y libertad para intervenir sobre la pared. Lo descubrí en el propio proceso de creación”.

Mientras sus manos delgadas y delicadas dibujan trazos y señalan espacios como si ante ella el ambiente se transformara en un lienzo asegura que“ la práctica del arte  requiere saber vivir cierta soledad”. Para equilibrar y nutrirse acude al contacto con lxs alumnxs, por lo que supone de mantener la práctica del estudio, y colabora en proyectos colectivos, convencida además de la importancia de fomentar el compañerismo.

“El arte no es un ente aislado en su burbuja. El artista se dirige hacia la sociedad, pero ésta todavía no está desarrollando los instrumentos adecuados para acercarse al arte.”

Extracto de una de sus lecturas escogidas

  • “La necesidad del arte es para el hombre una necesidad totalmente primordial, tanto o quizá más que la necesidad de pan. Sin pan el hombre se muere de hambre, pero sin arte se muere de hastío. Vean qué puesto capital ostentan en la vida de cualquier hombre actual el cine, la música, la radio y la literatura del periódico…”
  • “Llamamos bello a todo lo que nos apasiona, y nada apasiona largamente al hombre,  lo único permanente es su pasión, cuyo objeto cambia. Dentro de lo absoluto no hay sino el vacío absoluto”.
  • “No existen cosas feas. Basta que un mago las toque con su varita para que se vuelvan espléndidas. De dos individuos que disputan porque uno gusta del aceite rancio y el otro no, siempre el que ama es el que lleva la razón”.
“ESCRITOS SOBRE ARTE” Jean Dubuffet (Barral, 1975)

Nota de última hora

Podremos volver a disfrutar del trabajo de Verónica, en la exposición colectiva «Estío»; una de las exposiciones prolongadas de la galería Gema Llamazares en su espacio “La Colección”.

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