breves, cooperación — 11 Julio, 2011 at 14:58

El primer recuerdo

by

Primera entrega de la serie de piezas visuales que integran la vídeo exposición “6 mil millones de otros“. Una confluencia de recuerdos de muy diferentes procedencias con esencia común: las imágenes de la infancia como punto  de partida.

Las sensaciones durante los primeros años de vida, salvando las abismales diferencias culturales, sociales y sobremanera económicas que median entre unxs y otrxs,  tienen dimensiones emocionales sorprendentemente similares.

“Me encantaba jugar en el barro, me sigue gustando todavía hoy”. Mujer
sudafricana.
“Tengo muchos recuerdos… recuerdo una cama y estar en los brazos de mi
madre, no recuerdo mucho su cara, pero si su pecho y sus brazos”. Hombre
mexicano.
“Recuerdo un día que me había regañado mi padre, eso sí que no recuerdo por
qué, y me fuí a la cocina a contárselo al perro. Estaba sentada en el suelo, con el
perro en los brazos y él me escuchaba y me hacía caso”. Mujer española.

[flash http://www.youtube.com/watch?v=gf5DXXjZiYI w=669 h=532 mode=0]

Para dar continuidad a este proyecto de memoria universal necesariamente horizontal y colectiva nos gustaría intercambiar el primer recuerdo contigo. Compártelo en comentarios añadiendo tu lugar de  origen.  Muchas gracias.

Ir al artículo de la exposición.

TG Facebook Comments

9 Comments

  1. Había nevado.A la mañana siguiente, bajé corriendo las escaleras
    con una taza de porcelana en la mano. Llené la taza de nieve y me
    la bebí. Era de color azul

  2. Mi primer recuerdo es en la cocina de mi primera casa sentada en
    una trona, en la radio canciones de la post guerra y a mi abuela
    comiéndose una naranja a mi lado y mi madre haciendo la comida,
    siempre me daba un trozo de naranja. Sobre todo las manos de mi
    abuela arrugaditas y llenas de amor. No tengo consciencia de que
    edad tendría yo pero supongo que 1 o 2 añitos… ahh y sobre todo el
    olor de mi abuela cuando en sus brazos nos acunaba y dormía entre
    esos pechos enormes y cálidos. Maravilloso.

  3. De la maraña de recuerdos que tengo de la infancia creo que la
    primera imagen en la cronología, quizás con un año o dos de edad,
    es la de un salto hacia la “libertad” que por aquél entonces estaba
    representada en la superación de los cromados barrotes que me
    separaban en la cuna del resto de la casa. Si bien me veo con
    perfecta nitidez agarrado y trepando por aquella brillante
    estructura de lo que ya no tengo consciencia es de cuál fue el
    resultado de tan osada intrepidez, aunque creo que eso podemos
    todos imaginarlo. Pola de Siero – Asturias – España

  4. yo rodeaba el parque que había detrás de mi casa y de aquel espacio donde sólo existía yo y lo desconocido, de pronto vi aparecer la figura de mi abuelo, alto y desgarbado, con un abrigo negro que le cubría todo el cuerpo. Venía de muy lejos, era republicano. Él me enseñó a caminar.

  5. Acababa de nacer mi hermano y había ido con mi padre a la primera
    visita aunque él no está en mi recuerdo. Las enfermeras me dieron
    una revista y un boli y me puse a dibujar en los márgenes. Las veía
    con absoluta nitidez. Las mujeres mayores se reían y reían de mis
    garabatos, eran princesas y hadas. Tenía dos años y muchos cuentos
    ya en la cabeza porque en mi casa no se estilan las princesas ni
    las hadas.

  6. Yo recuerdo las excursiones por el “bosque de la araña” con mi
    padre y todos mis hermanos y primos. Mi padre creaba un ambiente de
    misterio que nos hacía vivir ese bosque como un lugar fascinante y
    onírico. De mayor pude comprobar lo ridículamente pequeño que era
    ese “bosque”.

  7. No sé si es el primero, pero sí me resulta muy grato, y es la
    imagen de mis hermanos y yo (seis, toda una chiquillería) yendo a
    despertar a mis padres los domingos por la manaña, a saltar y jugar
    en su cama con ellos, y a pedirles los “cinco duros del domingo”,
    nuestra paga. Toda una fiesta.

    • …que bueno, seorbaar una manana de febrero con recuerdos asi… ojala tuvieramos un recuerdo asi cada dia, sonreiriamos mucho mas a la vida…bss

  8. El mío es la imagen de un pasillo con una puerta abierta en un extremo, a través de la que se ve a una de mis tía-abuelas cosiendo; en el extremo opuesto una cocina donde otra cocinaba mientras en el centro del pasillo, inclinado sobre mí, mi tío hacía que me retorciese de risa por las cosquillas, mientras mi hermana reía a mi lado. Oviedo – Asturias – España.

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *