especiales, teatro y cine — 18 noviembre, 2011 at 22:56

Festival de Cine de Gijón • Secciones

by
Enlaces a las secciones oficiales:

Rellumes

Desde la postura de un Festival de Cine, la pócima anti-envejecimiento está compuesta de una buena dosis de riesgo, de resistencia a acomodarse y de voluntad de aventurarse por nuevos territorios. Algo que puede implicar pisar terrenos pantanosos que terminan siendo, a la postre, siempre fértiles. Es por esto que se puede considerar que uno (no el único) de los tónicos de juventud del Festival de Cine de Gijón es la sección Rellumes, que ya cumple su tercera edición, seleccionando de entre las producciones del año las que delatan atisbos de talento y miradas inquietas que son los proverbiales destellos a los que alude su nombre, para ponerlas en conexión directa con los espectadores.

Enfants Terribles

Acabemos con estereotipos y desterremos falsas creencias sobre desidia e inercia generacional. Son responsables, perseverantes, se conocen a sí mismos, ejercen la creatividad y la autocrítica, dominan el control emocional, la capacidad de elegir y calcular riesgos.

No es una detallada descripción de los superhéroes de la Marvel, dotados de poderes sobrenaturales, sino de los Enfants Terribles, estudiantes asturianos que durante una semana se acercan al Festival Internacional de Cine de Gijón.

Más de 13.000 jóvenes practican estas capacidades en el marco de la sección del mismo nombre, demostrando durante los últimos quince años que saben pensar y filtrar.

Y además, deciden, ya que sobre ellos recae la responsabilidad de premiar las dos mejores producciones del año.

FICXixón mima la cantera con el propósito de que estudiantes de 6 a 18 años aprecien y disfruten el cine y además comprendan que es una manifestación cultural y artística.

Ardua tarea de entrenamiento visual a la que el equipo del Festival añade la intención de convertirla en práctica lúdica de pensamiento divergente y trabajo colaborativo, con una actitud abierta, respetuosa y crítica hacia la diversidad de expresiones artísticas.Y lo hace con una oferta de productos de calidad contrastada, siempre estrenos nacionales en versión original, avalados además por su participación y reconocimiento en otros festivales como Berlín, Sundance, Dallas o Montreal.

Las pantallas de los Teatros de La Laboral y Jovellanos reflejarán historias sobre asuntos de máxima actualidad, como la violencia de género, el acoso escolar, la diversidad racial y social, los embarazos prematuros, la influencia de las drogas sobre la conducta o la recuperación del amor a la naturaleza.

Ampliar información…

Esbilla

Extraído de El Cuaderno; descárgatelo.

“El pisito” y “El cochecito” son historia del cine español gracias al genio de Rafael Azcona. Pero, con todo, eran historia inconclusa: ambas formaban parte de un proyecto de trilogía que el magistral guionista dejó inacabada.

Basándose en el trabajo iniciado por Azcona y en su primera novela, fuente del guión, ahora el productor asturiano Juan Gona ha completado la trilogía con el concurso de David Trueba y Bernardo Sánchez y la dirección de José Luis García Sánchez.

El resultado es Los muertos no se tocan, nene, cuyo vestuario, escenografia y rodaje se realizó en Asturias, se preestrena en Gijón como plato fuerte de Esbilla, el ciclo dedicado a complementar las apuestas «oficiales » del certamen con algunas de las mejores películas exhibidas en otros festivales . Entre ellas se cuentan este año bombazos como Attack the block, la vuelta de tuerca gamberra al cine de adolescentes y ciencia ficción de Joe Cornish que arrasó en Sitges; Life without principles, la última obra del sacerdote hongkong-és de la acción violenta Johnnie To.

Esbilla también incluye dos visiones distintas, pero profundamente humanas, de la ancianidad a cargo de directores españoles: Las olas, de Alberto Morais, y Arrugas, de Ignacio Ferreras, a partir del exitoso cómic de Paco Roca.

Y entre otras joyas a destacar están Abrir puertas y ventanas, de la argentina Milagros Mumenthaler (con música del asturiano Fran Gayo) y Las Palmas, una sorprendente delicia a cargo de Johannes Nyholm (con música del asturiano Goyo Ramos).

Ampliar información sobre Rafael Azcona. Especial.
Esbilla Asturiana. Clic para ampliar información.

Llendes

El término asturiano llende significa «frontera», «límite». En algunos casos, podría llegar a interpretarse como «extremo». Es necesario aclararlo, porque acaso Llendes sea la sección del Festival Internacional de Gijón que mejor se define a sí misma desde el título: en ella se dan cabida aquellas obras experimentales, atrevidas, inclasificables, extrañas, que difícilmente admiten su adscripción a un determinado género y que bucean en la ambigüedad para apostar por una mirada diferente.

El ciclo explora los límites de la narración cinematográfica con una serie de propuestas que llevan a su punto álgido esa incursión en territorios de los que no siempre se puede salir bien parado.

Arriesga, y mucho, Raya Martín en Buenas noches, España, donde rueda en dos formatos (Súper 8 y Hi 8) su viaje junto a Pilar López de Ayala y Andrés Gertrudix. Inspirados los tres por el primer caso de teletransportación de la historia, el de un soldado filipino que, misteriosamente, apareció en México en plena época colonial.

Y también arriesgan, bastante, Mauro Andrizzi y Marcus Lindeen con su concatenación de microhistorias a propósito de un accidente de tráfico en Accidentes gloriosos.

Alberto Fuguet muestra en Música campesina la peripecia de Alejandro Tazo, quien baja desconcertado de un autobús en Nashville para ir recordando, al cabo de los días, las razones que lo habían llevado hasta allí.

Xurxo Chirro recopila las grabaciones del marinero Luis Lomba en Vikingland para llevar el Moby Dick de Herman Melville a un carguero de los años noventa.

El ciclo incluye, además, tres programas de cortometrajes.

Ampliar información…

Llendes – Mezzanine Films

Extraído de El Cuaderno; descárgatelo.

Durante el llamado “período clásico” de la historia del cine norteamericano, las particularidades del sistema de producción de cada uno de los estudios terminaban por hacerse reconocibles para el espectador habitual a nivel interpretativo, temático y de factura técnica.

Lo mismo puede decirse, a su modo, de Mezzanine Films, una productora parisina que durante los últimos años parece haberse embarcado en la recuperación de los valores primigenios del cine, a través de la puesta en imágenes de trabajos en los que, en ocasiones, las mismas personas se dejan ver en distintos papeles (y no solo delante de la cámara), conformando un star-system propio con hechuras de pequeña familia que sin duda alimenta una vigorosa sinergia grupal.

Ampliar información

Llendes – Programa Stereo

Al explorar dos medios y aprovechar la fusión de los diversos lenguajes artísticos más cercanos a la vanguardia del cine y la música, artistas y músicos interesados en la innovación y la experimentación consiguieron influir unos sobre otros, romper barreras y pasar a formar parte de la cultura popular de la segunda mitad del siglo XX.

La música rock pasó de la radio, su medio de difusión inicial, a los contextos artísticos, e integró cada vez más expresiones autónomas y referenciales. Cineastas, pintores y músicos trabajaban y vivían en estrecha proximidad, siempre considerando las demás formas de arte como un reto, una oportunidad de superar sus propios límites, una posibilidad de crecimiento.

Crearon nuevos lenguajes en los que coexistieron los resultados de las experiencias artísticas que, con el tiempo, adquirieron un estado diferente e influyeron sobre la manera de crear películas y música, además de producir nuevas formas de presentarlo al público.

Stereo, la exposición que encargó Curtas Metragens CRL y origen de las películas que se presentan, parte precisamente de esta asunción histórica, y las películas e instalaciones que se produjeron trazan su propia ruta de exploración en este concepto como el producto de la libertad creativa total.

Géneros Mutantes

Aunque sabemos que los géneros tienen la capacidad de cruzar transversal y no diacrónicamente la cultura, cuando se habla de los géneros en el cine en realidad se habla de las películas del llamado “período clásico” y, por carácter transitivo, la idea de género se asocia a la idea de lo clásico (¿era de Calvino o de Pound aquello de que un clásico es algo bello que conservamos?).

Si fuera así, podríamos hablar de “los géneros clásicos” en tanto sistemas creados para agrupar aquellas películas nacidas en el “período clásico” del cine norteamericano. Pero allí donde la teoría pareciera desplegar una luz direccionada, aparecen, paradojicamente, las zonas oscuras, ya que casi siempre se menciona el mismo puñado de films —Casablanca, La adorable revoltosa, El halcón maltés, Frankenstein, La diligencia— y ninguno de ellos condensa ese grado de pureza en sangre genérica que se pretende demostrar al enunciarlos como casos ejemplares.

En todos ellos hay un tránsito de elementos de aquello que suele especificarse como “rasgos de género”. Y podríamos ir más lejos y preguntarnos por la incomodidad que padecen y han debido padecer casi todas las grandes películas de ese período cuando se las quiso definir en términos de género, como ocurre con la mayoría de los films de Fritz Lang, Alfred Hitchcock o el propio Orson Welles.

Si aceptamos esto, entonces podemos dar un paso más y decir que las grandes películas del período clásico son dificultosamente encuadrables en los géneros clásicos, porque –para decirlo con palabras de Raoul Ruiz– quebraban el sincronismo entre la teoría artística y el sistema político de una nación.

Y eso nos lleva a hacernos otra pregunta: ¿cuáles son, entonces, aquellos films que definen un género cinematográfico? Y la respuesta, circularmente, nos llevaría a esas mismas películas…

Bertrand Bonello

Nacido en 1968, Bonello representa a una generación que se siente impotente para retomar los ideales y las formas de vida que defendieron sus padres. En el cine del francés, esta búsqueda de una felicidad común o individual significa apartarse de una sociedad que ha renunciado a este objetivo tras el fracaso de las utopías de la segunda mitad del siglo XX.

B. Bonello (Niza, 1968) fue músico antes que cineasta. Trabajó durante años acompañando en estudio y sobre el escenario a cantantes como Françoise Hardy, Daniel Darc, Gérald de Palmas, Elliot Murphy o Carole Laure, que protagonizó uno de sus primeros cortos “Le bus d’Alice” (1995) en el papel de una cantante de rock que abandona una carrera de éxito en París y huye a Montreal.

Es en esta misma ciudad donde rueda su primer largometraje, “Quelque chose d’organique” (1998), una historia de desamor protagonizada por Laurent Lucas y Romane Bohringer. La película se inicia con un plano de la pareja besándose que da paso a otro en que se ve a la chica recién asesinada por su marido.

Todo el metraje que viene a continuación no pretende explicar las causas de ese crimen, sino mostrar el proceso de desintegración de la pareja formada por Paul, un hombre práctico que se responsabiliza de las diversas personas que dependen de él, y Marguerite, una mujer que se deja llevar por sus instintos.

Fragmentaria, dual (la primera parte del film reproduce los pensamientos de Paul, la segunda los de Marguerite), más pasional que racional o psicologista, “Quelque chose d’organique” resigue los tormentos de Paul quien, como sucede a otros protagonistas del cine del francés, cae presa del conflicto entre deseo y voluntad.

Ampliar Información….

Crítica.

Michael Glawogger

Una cosa es segura: pocos títulos presentes en la edición de este año del Festival de Venecia serán tan candentemente debatidos como la última película de Michael Glawogger.

Whores’ Glory es una meditación fílmica sobre los rituales del amor, un documental barroco sobre prostitutas y sus sueños, sus rutinas diarias y preocupaciones, rodada según se desarrollaban los acontecimientos en Tailandia, Bangladesh y México. ¿Por qué la controversia? Porque Whores’ Glory no viene a confirmar lo que el público cree saber.

Glawogger no condena la prostitución, y no presenta a las prostitutas sólo como víctimas, ni a sus clientes y proxenetas como delincuentes. Y no investiga las organizaciones del submundo que apuntalan el negocio. Toda esa información está ahí, al descubierto, visible, como parte de las vidas de estas mujeres: tráfico humano, abuso de sustancias, violencia, etc., están marcadas en sus cuerpos, presentes en sus conversaciones y anécdotas.

Pero hay mucho más en esas vidas que sencillamente no casa con la imagen que las personas bienintencionadas tienen de la prostitución, ignorando las auténticas necesidades y deseos que entran en juego y la incómoda realidad de que las mujeres también se explotan entre sí, que hay vías muertas en la vida, y que los milagros pueden ocurrir.

Para Glawogger, la prostitución es solo otra línea de trabajo en la que se intercambia un valor, la fantasía del amor sumada a algún tipo de liberación física, por dinero o favores. La locura humana de siempre. Whores’ Glory es un complemento de Workingman’s Death, el poema épico de Glawogger sobre el trabajo que, en cinco capítulos y un epílogo, demuestra que éste es la esencia de la condición humana.

Trailer de Whores’ Glory.

Marie Losier

Extraído de El Cuaderno; descárgatelo.

Una de las fronteras más interesantes de las que ha ido desbrozando el Festival de Gijón a lo largo de los últimos años linda con la experimentación, la vanguardia artística, un territorio donde el lenguaje del cine se utiliza y funciona más allá del cine propiamente dicho. La presencia de la creadora francesa Marie Losier en uno de los ciclos de esta edición se inscribe en los esfuerzos del certamen gijonés por mantener permanentemente abierto ese paso fronterizo.

Losier, que reside desde hace años en Nueva York y está profundamente imbuida en sus creaciones del espíritu de la avanzadilla artística neoyorquina, ha ido forjando mediante el uso de distintas disciplinas un mundo personalísimo: un universo disperso en numerosas piezas breves rezumantes de poesía y onirismo, como filmadas por una Campanilla (así la motejó Guy Maddin) en el Nunca Jamás del underground.

El repaso a la obra de Losier incluye algunas de esas piezas, que se han exhibido en museos como el MoMA, la Tate Modern, el Pompidou o el Whitney, además de sus retratos de otros cineastas y creadores afines: Richard Foreman, los hermanos Kucher, Tony Conrad, el propio Guy Maddin…

Studio Film Bilder

El estudio de animación alemán Film Bilder fue fundado en Stuttgart en 1989. Al filo de la reunificación alemana, Film Bilder de alguna forma pone al día y refresca la rica tradición de animación de la Alemania del Este con irreverencia y habilidad. Si hay algo que caracteriza a Film Bilder desde sus comienzos es su heterogeneidad y su flexibilidad creativa.

Una libertad que de seguro tiene mucho que ver con la aproximación del estudio a la producción, que combina en bien avenido equilibrio los trabajos de encargo con los proyectos personales. Entre sus encargos, nos encontramos con decenas de anuncios publicitarios, videoclips para artistas como Lou Bega, Die Toten Hosen o Gigi D’Agostino, títulos de crédito, exitosas series infantiles y secuencias animadas para películas como Corre, Lola, corre ( Tom Tykwer, 1998).

Una serie de trabajos que, además, permiten a Film Bilder conservar una completa independencia creativa

De los años 90 son los trabajos The Creation y Rubicon. El veterano Thomas Meyer-Herrman, fundador del estudio, firma el cortometraje The Creation, con un dominio absoluto del dibujo y de la animación 2D más tradicional pero, como vemos, aplicada con mordiente e inquietante sentido del humor iconoclasta.

La vertiente más puramente humorística de Film Bilder se ve representada en el trabajo de Gil Alkabetz, con un dibujo simple y expresivo al servicio de una historia cada vez más delirante en Rubicon.

Ampliar información…
Enlaces a la programación del resto de secciones:

TG Facebook Comments

One Comment

  1. Pingback: Festival de Cine de Gijón • Secciones « cusámaco | cultura conocimiento | Scoop.it

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *