especiales, teatro y cine — 7 marzo, 2012 at 9:00

S.O.S desde la meca del teatro infantil

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Crónica de un escenario imprescindible

Tras una semana de intensa actividad en la que compañías, programadores y distribuidores llenaron calles y teatros de Gijón, Fetén 2012, aunque reciente, ya es historia. En esta ocasión La Feria de Artes escénicas para niños y niñas finalizó dejando en el aire algunos mensajes claros de los difíciles momentos que está atravesando este sector imprescindible.

A pesar de las dificultades, que no son pocas, el listón continúa bien alto como así lo demuestran los doce premiados y otros muchos trabajos presentes en esta edición.Las compañías invitadas este año demostraron su capacidad para ampliar  los límites de la imaginación y reflejar aquellas problemáticas que afectan a su público natural, niños, niñas, padres, madres, y en definitiva a la sociedad en su conjunto.

El desplazamiento del juego colectivo por las consolas y el aislamiento de los niños frente a las pantallas de Hika Teatroa, o la búsqueda compartida de las razones de la felicidad basada en el popular cuento de Tolstoi de Zum Zum Teatre, fueron algunos de los propuestas narrativas de esta muestra considerada ya una de las mecas del teatro infantil.

Otra de ellas, la de “Kafka y la muñeca viajera“, ganadora del premio a la mejor adaptación teatral, podría resumir con su mensaje la esencia y la magnitud del teatro. Se trata de la “habilidad reparadora de la ficción, de como la capacidad de fabular e imaginar es el alimento del alma humana” y también de comprender mejor el mundo que nos rodea.

Malasombra de la Cia Au Ments

Esa cualidad propia de la cultura con mayúsculas está amenazada por una crisis que sin tener nada que ver con ella pone en peligro el trabajo de gran número de profesionales. Tan sólo en una obra como la mencionada han participado: dos intérpretes, un autor, tres directores, una escenógrafa, una figurinista, y tres productores.

Esos son los directamente implicados, ya que indirectamente son muchos más los que participan en esta gran fábrica de sueños, el diseñador del cartel, la imprenta, el transportista, los que montan el escenario, etc. Fetén fue también una buena ocasión para recordar que la cultura, presuntamente secundaria e innecesaria en tiempos difíciles, sostiene en gran medida todo el edificio social.

 

Compañías extranjeras: diversidad sin barreras

Fueron las encargadas de iniciar este año las ruedas de prensa organizadas por Fetén, por primera vez atendiendo a ejes temáticos. Theater Leela, Les Goulus y el Teatro Estatal de Marionetas de Varna presentaron algunos ejemplos de diversidad de planteamientos a escala internacional.

Desde la pura diversión del primero, a la parodia de los tópicos entre ingleses y franceses del segundo o la recreación de los elementos característicos de la cultura búlgura del tercero. Pero en los tres casos con un lugar común, el lenguaje de la fantasía como idioma universal. El teatro como lugar donde no existen las barreras linguísticas y en el que las diferencias culturales pueden servir como material de observación y risa.


En este apartado como en todos los demás, muchxs merecen constar, entre ellxs, se encuentra el trabajo de Paolo Nani Teater y su “Jeckyll and Hyde”. Un auténtico y portentoso homenaje a la figura entrañable del clown, cargado de humanidad e inteligencia para extraer del mínimo gesto el máximo significado. El showman logró en varias ocasiones algo tan preciado estos días como la carcajada general, con un personaje que recordaba, quizá sin pretenderlo, al padre de todxs los clows, el mítico Charlie Rivel.

El I+D de las artes escénicas: Teatro de 0 a 4

La creación y producción de espectáculos para lxs más pequeños también pasó por Fetén, “donde siempre hubo espacio para ellxs, pero no una programación específica. Es desde 2004 —comentó su directora, Marián Osácar— cuando aparece de forma concreta”.

Se trata de un territorio de reciente aparición en escena. Hace unos años, no tantos, apenas había interés en programar para bebés. Primero fue el preguntarse que se podía hacer para llegar a ellxs. Los programadores dudaban de que pudieran ser rentables.

Marián Osácar, directora de Fetén.
Marián Osácar, directora de Fetén.

“Actualmente las compañías que apuestan por este público son las más arriesgadas y las que menores dificultades tienen para vender sus espectáculos. Su investigación del color, la forma, la textura y el sonido representa el i+d del teatro” —aseguró Osácar— convencida de su enorme potencial.

“El teatro de 0 a 4 es un lugar de búsqueda inagotable. Se abren campos de posibilidades inmensas, pero eso no quiere decir que valga todo” destacó el creador de “Blop”, de la Compañía Dante.

Una pieza de dramaturgia invisible que incorpora entre sus aciertos música del barroco y un protagonismo repartido entre los materiales:  arena, agua, luz… y una pequeña marioneta manipulada por una actriz arlequín. Al final el pequeño público es invitado a entrar en el juego.

Otro espectáculo en el que también se integra al espectador es “Aupapa”. Una pieza de Zig Zag Danza en la que padres y niños ocupan el espacio escénico. Trabajo sensitivo de ida y vuelta en el que  la escenografía sirve a los bebés para  indagar en las posiblilidades de interactuar mientras se  mueven y eligen libremente desde donde quieren mirar. La estructura es abierta y trata de canalizar todo lo que los niños plantean.

 

La compañía Arena en los Bolsillos estrenó su última y exquisita creación “Afuera es un lugar”.  Obra basada en un estudio sobre la primera infancia en prisiones en el que se plantea la extrema dureza de una situación en la que las madres se ven forzadas a separarse de sus hijxs a los pocos años de crianza.

“Sólo se les permite estar con ellas hasta los cuatro años, después lxs pequeñxs deben abandonar la cárcel. Se ha demostrado que padecen limitaciones visuales y auditivas, entre otras” explicó la directora de esta compañía, especializada en la infancia desde sus inicios.

Compañías de teatro de calle

Cuando llueve se mojan y cuando hace sol se queman, ¿quienes son? Las compañías de teatro de calle.

Desde hace diez años Fetén viene incorporando las artes escénicas en la calle. Interacción con el público y juegos suelen ser algunas de sus señas de identidad más evidentes, pero son muchos los matices que las diferencian.

 

Los Kilokas, Ymedioteatro, Walter Garibotto, fueron este año los elegidos para dar testimonio de la nutrida variedad de técnicas y recursos creativos empleados en este campo.

Si los Kilokas presentaron “Sin remite”, combinación de circo y teatro donde se juega a integrar al público y sus imprevisibles  reacciones, Garibotto monta “Para gaudir”, juego de palabras para nombrar  un parque de inspiración gaudiana que pretende introducir a los niñxs en el mundo de los sentidos.

En el caso de Ymedioteatro no se trata de animación de calle propiamente dicha. La búsqueda es ofrecer teatro sin necesitar que la gente entre al teatro: un teatro en miniatura para 15 espectadores en sesiones de 10 minutos de duración. Se juega con las convenciones de la sala y con la necesidad de educar al público en la idea de que pagar una entrada es una de las formas de mantener vivo este trabajo.

Todos estuvieron de acuerdo durante la rueda de prensa en que el de calle es uno de los sectores del teatro peor parado por esta crisis, ya que en su caso nunca han estado bien considerados. “El teatro de calle es en donde se está recortando más, porque se considera superfluo” señalaron.

Pasando la gorra en la calle
II Encuentro Arte Urbano Trujillo

Además se estan cayendo muchos festivales y ferias, lo que nos sitúa ante un panorama que apela a la reflexión colectiva para encontrar alternativas de financiación viables. “Es complicado encontrarlas porque la calle no tiene puertas y la solución no es pasar la gorra”, comentaron, una opción que empieza a suceder con frecuencia en algunos eventos donde se contratan los espectáculos por una cantidad mínima más “taquilla”, en este caso la que dona el público ante la gorra.

También quisieron dejar claro que “se pelean” por venir a Fetén, ya que participar es un verdadero premio que además funciona muy bien para visibilizarse. De ahí que muchas compañías acudan cada año para promocionarse y participar de este singular encuentro, como la Compañía Sin Fin.

La escena económica

Como en años anteriores las cifras, esas que tanto gustan a economistas y periodistas, indican que ni creadores ni públicos están en crisis en Fetén. De nuevo fueron 500 las propuestas y 450 las solicitudes de acreditación recibidas. Otra cosa es la capacidad de compra de programadores y distribuidores.

En este sentido también las cifras hablan por sí mismas. Aunque el panorama no sea el mismo en todas las comunidades, los recortes en las ayudas a la creación, pero también al mantenimiento de teatros, oscilan entre el 35 y el 70%.

“Dependen de consignas políticas” aclaró Ana Isabel Gallego, presidenta de la Asociación TEVEO, en la rueda de prensa celebrada para profundizar en las causas de la situación del mercado de las artes escénicas. “En algunos casos la consigna es “en el próximo semestre ni un duro”, lo que se traduce en que algunos teatros están cerrando porque no tienen dinero ni para calefacción”.

“Aquí se reune el suficiente número de gente  como para lanzar un S.O.S., declaró la misma Ana, hemos escrito una carta de compromiso con el futuro de las artes escénicas que nos gustaría fuera el principio de un manifiesto”.

Vista general de un teatro abandonado. http://acidcow.com/pics/7136-abandoned-theatres-36-pics.html
Teatro abandonado

La portavoz de TEVEO señaló que son varias las opciones que se manejan para enfrentar los peligros que amenazan algo tan frágil y complejo como las artes escénicas para niñxs: explotación compartida, talleres, porcentajes…  son alternativas viables para que ningún teatro se quede sin programación.

Desde la Asociación de Distribuidores, ADGAE, Ricard Torrens quiso destacar la necesidad de hacer una lectura positiva, aunque en su rostro se podía leer una profunda preocupación.

“Estamos hablando de Cultura, no sólo de ocio. Pero no sólo eso, queremos dejar bien claro que detrás de este sector hay además muchos puestos de trabajo en juego, directos e indirectos: desde imprentas hasta empresas de transporte que están cerrando”.

Se trata también de actores y actrices, directorxs, diseñadorxs, pintorxs, carpinterxs, encargadxs de vestuario, músicxs, técnicxs de luces y de sonido, etc. que tienen por delante un futuro más que incierto.

“Es por eso que no se entiende que se apoyen otros sectores que no crean tantos puestos de trabajo como los que crea el Teatro en particular y la Cultura en general”.

Por su parte la programadora del Teatro Circo de Albacete, Ángeles García, reconoció que hablar de Artes Escénicas es hablar de Educación y que es parte de su obligación hacer entender a los políticos su enorme importancia.Algunas de las cuestiones más preocupantes, en lo que se refiere a la programación pública, es el alto nivel de morosidad, “brutal en muchos ayuntamientos”, o la tendencia a “rellenar” programación sin mantener estándares de calidad.

“Es muy difícil crear públicos y muy fácil deshacerlos; con programar dos o tres propuestas de baja calidad seguidas puedes hundirlo” advirtió Torrens.


Otra de las amenazas para muchas compañías es la tendencia de muchos teatros a “ir a taquilla”. “No todos los espectáculos pueden hacerlo. Corremos el peligro de quedarnos sólo con un tipo de programación” advirtió otra programadora presente en el debate.

“Existen espectáculos que dejan dinero y que sirven para apoyar otros espectáculos”, recordó la gerente de Albacete. Pero aun así es insuficiente para cubrir las amplias capas de población infantil a la que apenas están llegando las artes escénicas. Detrás hay un modelo político de la Cultura.

En Navarra, Belén Martínez —programadora independiente— constató que el público familiar está creciendo porque resulta mucho mas económico que el cine. “Comienzan así y luego se aficionan, en parte porque quieren compartir esos momentos con sus hijxs y en parte porque les resulta muy útil para adquirir herramientas válidas a la hora de educar a sus hijxs”.

En cualquier caso hay que decir que todavía queda pendiente la democratización de la cultura, reflexionó la presidenta de TEVEO, “nosotrxs seguimos buscando fórmulas para ello”. También falta un estudio serio del sector; a día de hoy no se sabe con exactitud cuantxs profesionales integra este sector ni cual es su impacto sobre la economía”, añadió Torrens.

“Es el momento en el que hay que estar más unidos que nunca y eso es lo que hay en el ambiente” resaltó convencida Gallego.

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4 Comments

  1. Pingback: Anuario de Teatro: Radiografía de una ausencia

  2. En vuestro artículo veo dos grandes temas: el teatro y el trabajo.

    Mi entrada en el mundo del teatro fue mas bien tardía y estuvo motivada por el deseo de superación personal. Desde una timidez “enfermiza” me atemorizaba la idea de “mostrarme” a los demás. Por eso entré en un taller de teatro. Mas o menos un año después entré en una escuela de Arte Dramático en la que pasé cuatro años. Allí descubrí el origen ceremonial del teatro y su utilización como instrumento de transmisión de los valores culturales. También y sobre todo quedé fascinado por las posibilidades del teatro como “método de análisis de la realidad”.
    En esa época leí un artículo en el que Peter Brook recomendaba a todos aquellos que tuvieran interés en dedicarse al teatro, que se buscaran una fuente de ingresos que no tuviera que ver con el teatro, para evitar tener que hacer cosas con las que no estuvieran de acuerdo… En cuanto pude, traté de seguir este consejo.
    Yo no vivo del teatro y por eso en relación con el teatro hago prácticamente lo que me da la gana y cuando me da la gana. Estudio, teorizo, escribo textos teatrales (bastante “mediocres”, pero que me quiten lo bailao, me encanta escribir), dirijo de vez en cuando, organizo talleres de vez en cuando, actúo de vez en cuando…

    El teatro es cultura y es educación. Y también es ocio. Todo ello es objeto de actuación por parte de los poderes políticos.
    La crisis económica asociada a la crisis de valores está zarandeando duramente lo necesario y lo superfluo.
    Comparto el planteamiento de que todavía queda pendiente la democratización de la cultura, y asumo la idea de que es el momento en el que hay que estar más unidos que nunca. Salud.

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