cultura, salud — 3 julio, 2011 at 4:16

Hijxs: stress o equilibrio

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Mientras la mayoría de niños y niñas padecen desnutrición severa  en una gran parte del planeta, en la otra lo que padecen es desnutrición emocional. Lo que se ha dado en llamar hiperactividad y fracaso escolar son síntomas crecientes  que apuntan hacia las carencias de una educación basada en memorizar y competir antes que en el desarrollo integral. Del otro lado de la obligación y el stress se encuentran la curiosidad y la tranquilidad.

Stress infantil versus derecho a equivocarse

En el umbral de una puerta una niña de apenas diez años habla con gesto angustiado. En el colegio le han dicho que cometer errores en sus deberes durante dos días seguidos se castigará sin recreo. Cuenta que cada día un par de horas apenas alcanzan para realizarlos. “Cada profesor pone los suyos, algunos te mandan una hoja completa con catorce ejercicios”

Los viernes por la tarde ya no aguanta más y se dedica a jugar, pero cuando se acuesta le vienen los remordimientos. El umbral es el de una sala de yoga. Quien la escucha es su maestra.  Al lado la madre de la niña observa y asiente con la cabeza. Algunos especialistas han comenzado a cuestionar ciertos hábitos del sistema educativo actual, heredados del pasado, como los famosos deberes.

Rosa Jové, psicopediatra y miembro del Observatorio de Derechos de la Infancia en Catalunya, en un artículo reciente publicado en la Vanguardia sobre stress infantil aclara:

“Hay una idea equivocada sobre los deberes escolares. Atentan contra el tiempo libre que pueden disfrutar nuestrxs hijxs y muchas veces es una inversión de tiempo que no sirve para nada. Hay que replantear qué se hace, por qué y sobre todo si hay que hacerlo”. Y añade una anécdota personal:

Cuando mi hijo mayor tenía unos 8 años, su profesora mandó unos cuadernitos de deberes para el verano. Como era amiga mía fui a hablar con ella y le pregunté por qué debía hacer deberes en verano si había superado todas las materias. “Es para que no pierdan el hábito de trabajo; con una horita al día tienen bastante”, me contestó.

¡Ah, claro, –le respondí–. Tienes razón. ¿Y vendrás a mi casa o te lo llevo yo a la tuya?. Es que no me gustaría que perdieras tu hábito de trabajo en vacaciones, ya sabes que cuando los maestros volvéis en septiembre estáis un poco despistados. –sonrió y me dijo– Vale, que no haga los deberes.

La carga académica, no es desde luego la única causa de stress infantil, pero se lleva un porcentaje generoso,  pues resulta ser fuente de preocupación diaria para muchos niñxs. Lejos de llevar a buen puerto, acaba redundando en problemas de aprendizaje y bajo nivel de tolerancia al fracaso.

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Sobre la importancia de poder equivocarse como principio básico de la creatividad y el nulo favor que las escuelas tradicionales realizan en este sentido, el investigador inglés Ken Robinson ha dado ya numerosas pruebas. Tampoco aquellos progenitores excesivamente preocupados por los resultados de sus hijxs en la escuela o actividades extraescolares, estimulan su desarrollo saludable.

“Pareciera como si los padres pretendieran hacer de sus hijos una obra que enseñar al mundo, sin tener en cuenta lo que lxs niñxs quieren ser. La causa de esa presión es el deseo de muchos padres de que su hijx sea perfectx” explica Rosa Jové.

Las consecuencias del stress en los niñxs llegan hasta su sistema inmunológico afectando así su salud.  Frente a esto relajarse y aprender a expresar sentimientos son herramientas muy precisas para afrontar desajustes.  Lo que hasta hace poco era territorio de jóvenes y adultos, practicar yoga, empieza a ser un espacio físico y mental de gran ayuda e interés también para niñxs.

“El cuerpo es el primer instrumento del alma”
Henry David Thoreau

El cuerpo como un todo

En Gijón, una pionera en este sentido es Cristina Bericua, profesora de Yoga Kundalini, especializada desde hace cinco años en yoga infantil.

“Es un pre-yoga, más que un yoga,” me cuenta con una generosa sonrisa. “Es importante destacar  que tiene efectos terapéuticos, pero no es una terapia. En ocasiones terapeutas y padres o madres desorientados acuden al yoga como tabla de salvación, pero cuando la patología es extrema lo que necesitan es una buena terapia”.

La existencia del yoga aplicado a niñxs es relativamente reciente y se justifica por el momento en que vivimos. Numerosos estímulos rodean continuamente a todo el mundo, pero afectan de manera especialmente intensa a los más pequeñxs, quienes por descontado no disponen de las herramientas para gestionarlos.

De ahí la creciente necesidad de mostrarles el modo en que ellos mismos pueden relajarse con sencillos ejercicios. Existen dos fuentes de las que Cristina ha bebido para después crear su propio método.

Guru Dass Kaur, norteamericana de Virginia y Sat Nam Dir Kaur, Encarna Morales, las dos han desarrollado distintas técnicas de Yoga Infantil: Child play Yoga, Como enseñar Yoga a los niños.  El primero es más lúdico, muy de jugar, el otro está más vinculado a la enseñanza del Hatha. Las dos vienen del método Montesori”.

Con el tiempo transcurrido desde que empezó sus clases, Cristina ha podido observar los resultados que se producen con la práctica. “Al muy activo lo calma, al muy tranquilo lo despierta, ayuda a regular el peso, los tímidos se sueltan, y en general todos salen más contentos. Algunos llevan más de dos años viniendo a clase.”

Respecto a la actitud de los padres  señala “casi todos dicen lo mismo cuando vienen, es que es muy nervioso, a ver si con esto se tranquiliza. Pero en la mayoría de los casos el problema es de los padres, que no juegan con sus hijxs”.  Algo que junto con el afecto representa el binomio esencial para el crecimiento y la felicidad de cualquier niñx.

“Hay que decir que a nivel glandular, que es al que trabaja el Yoga en general, los niños son perfectos. A no ser que estén enfermos, su sistema glandular está bien. Normalmente es el stress de  papás y mamás el que se transfiere a lxs niñxs”.

“La relajación, indica Cristina, como casi todo lo demás, la tienen que descubrir por sí mismos”. Así lo demuestra el sistema educativo finlandés cuyo éxito nadie cuestiona y en el que casi todo se aprende a través de proyectos. La lógica que los articula es precisamente la de que lo que se aprende de verdad es aquello a lo que se llega por uno mismo.

Pero no sólo en Finlandia lo saben. La Educación Vedanta habla del aprendizaje por etapas. “De los 5 a los 12, si no se asombran no están aprendiendo nada. A veces puede parecer que no están haciendo nada, pero su capacidad de recibir información es inmensa, no sólo escuchan con los oídos, tiene otra percepción más amplia”.

“El yoga para peques es muy libre. Les ayuda a ser conscientes de su respiración, pero también es importante que se diviertan  al mismo tiempo que van integrando actitudes que les van servir mucho en el presente  y en el futuro”.

Los niños no son envases en los que ir depositando información.  “Ni los toco ni los corrijo, porque entonces estarían como en una clase de matemáticas. No se trata de que lo vivan como un desafío más”.

La libertad es condición esencial “ tanto para la creatividad como para conocer su cuerpo como un todo y no como partes separadas, de hecho implica una estrategia de sicomotricidad”.

Paralelamente se trabajan otras cuestiones : “el compañerismo, a través de juegos dónde descubren sus emociones y estimulan valores, como la rueda de los sabios”.

Respecto a la incorporación del yoga en las escuelas —debate a escala internacional alentado por investigaciones científicas que demuestran los notables beneficios que aporta junto con la meditación— la visión de esta maestra de cuya sabiduría y afecto hacia los niñxs soy testigo, es que no debe convertirse en una carga más sobre sus espaldas. La cuestión no es añadir yoga como otra asignatura, sino que sean lxs profesores quienes lo integren como una herramienta más, no para sumar carga sino para restarla.

 

“Es casi un milagro que los métodos de enseñanza modernos no hayan estrangulado todavía la santa curiosidad de averiguar, puesto que, aparte de los estímulos iniciales, esta delicada planta necesita sobre todo libertad, sin ella se marchitará inevitablemente”. Albert Einstein.

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4 Comments

  1. Es necesario propagar este tipo de mensajes, promover entre nuestros pequeñ@s las virtudes del ´slow life´ y asegurarnos que hay espacio y tiempo para retornar al juego tradicional que potencia la imaginación, la empatía y el cuidado por los que, y lo que, nos rodea. Nuestro aplauso desde Kalakas.

  2. regina grande

    gracias de todo corazón por esta entrevista. los padres necesitamos
    leer, escuchar y sobre todo, evidentemente, practicar estos sabios
    consejos para nosotros y para nuestros hijos.

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