cultura, teatro y cine — 28 abril, 2011 at 12:26

Profesiones de Cine, Figurinista

by

“Un vestuario de cine”

Inventar personajes, en eso consiste el trabajo de figurinista. Aunque los orígenes de esta profesión se pierden en la noche de los tiempos, se considera a la rusa Alexandra Exter (1884-1949), creadora de la Teoría Plástica del Traje Escénico.  Representa una de esas profesiones dónde la complejidad y las referencias personales son esenciales para dar vida y credibilidad a los  personajes .

En España la formación en este campo es reciente. Desde hace pocos años existen dos centros con estudios dedicados a este oficio: el Institut de Teatre, en Barcelona y la RESAD, Real Escuela Superior de Arte dramático, en Madrid.

En el film  “Los muertos no se tocan, nene“, la figurinista ha sido la oriunda de Colunga, María José Iglesias. Comenzó en los años 80, sus manos han vestido personajes de todo género de películas, en la piel de celebrados actores y actrices, dirigidos por directores de culto del cine español como Berlanga a Medem.

“Sin olvidar a esos directores emergentes que empiezan con ilusión”, rememora María. El reconocimiento a su labor profesional le llegó en 2006 cuando recibió el Goya al mejor vestuario por su trabajo en “Camarón”, basada en la vida del mítico cantaor.

 

Otro de esos oficios desconocidos para muchxs

Mª José Iglesias, figurinista. Fotografía de Andrés Gómez.

El trabajo como figurinista empieza mucho antes del rodaje. Es un oficio al que hay que dedicar largas horas. En la fase inicial, al recibir el guión, se realiza una previa y exhaustiva preparación de personajes.

Por esa razón Iglesias destaca que hay que tener la cabeza muy bien amueblada y los pies sobre la tierra. Compaginarlo además con la vida personal no tiene nada de sencillo, ya que su trabajo no finalizará hasta el último día de rodaje.  Y después todavía le faltará etiquetar y clasificar las prendas en el almacén.

 

Es el director quien define las caracteres de los  figurantes de la películas, si son románticos, racionales, ricos… y los encuadra en un ambiente. Dentro de una época donde los colores, la luz, la textura, o la fotografía serán determinantes para la elección de la vestimenta. Los personajes se preparan individualmente, cada uno con sus características. “Es fundamental que sea creíble, resalta María José, y que sirva para dotar de personalidad a actores y actrices a través de ropas y complementos, buscando a la vez comodidad  y naturalidad”.

Cuando se trata de una película donde hay gran número de personajes, se complica la caracterización para proveer de personalidad singular a cada uno. Siempre ayuda realizar un estudio minucioso de investigación, y ella  lo hace apoyándose fundamentalmente en libros de fotografía, muchos de ellos recopilados durante años de viajes. Sus preferidas son las películas de época. Una vez bien definido el vestuario, se materializa en el propio taller de producción de la película, o más habitualmente, se compra o se alquila en centros especializados en la producción del vestuario cinematográfico y teatral, como la Sastrería Cornejo.

Fotogramas de la película

 

Momento crucial es cuando empiezan los ensayos de la película. Se prueban las prendas y complementos a los actores junto al peinado y al maquillaje. Es entonces cuando se pueden reconsiderar líneas, caídas, texturas, colores, formas que resalten o no al  intérprete, supeditadas tanto al espacio escenográfico como a la fotografía e iluminación.

En esta película coral de carácter neorrealista “Los muertos no se tocan, nene”, el rodaje es en blanco y negro, lo que ha obligado a redefinir los colores del vestuario, yendo hacia paletas mas suaves. “Siempre hay que tener cuidado con los blancos y estampados” aconseja la propia María.

El oficio de figurinista es una disciplina, que requiere mucho temple, “cuando se comienza una película hay muchos nervios con jornadas muy duras de trabajo, mucha presión del tiempo, y cambios y correcciones sobre la marcha”.

Foto­ de Aure­lio Fló­rez (aurelioblog.com)

 

Ya en el rodaje la ropa se clasifica y se ordena, siempre pendiente tanto del mantenimiento como de los actores en el set. Para ello cuenta con la ayuda de la sastra que mantendrá el raccord del personaje bajo tutela, siempre atenta al número de la escena y a la forma que va vestido en ella, ya que no se suele rodar con un orden secuencial.

El figurinista desarrolla en definitiva un oficio donde el hábito de pensar con emociones y sentir con pensamientos ajenos, diseñan, inventan, y crean un vestuario de cine.

Texto: Susana Viña, diseñadora.

TG Facebook Comments

One Comment

  1. Pingback: Figurinista | Esther Terrón

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *